
Abimael Guzmán Reynoso y Elena Iparraguirre ambos ya cansados, arrugados, nerviosos pero enamorados se dan el sí después de 18 años de amor sin poder ser expresado. Sin embargo, tras asesinar y destruir matrimonios en los 80’s decidieron formar la suya. En 15 minutos de su vida cumplen la ilusión de casarse, a pesar de saber que no vivirán juntos hasta el último día de sus vidas.
Aquella mañana en la Base Naval del Callao los familiares más cercanos los acompañaron, junto a Autoridades Máximas de la Marina de Guerra del Perú, como testigos, y sobre todo el señor Rubén Rodríguez Rabanal, presidente del INPE, quien permitió el matrimonio y anunció la mala nueva al país.
Solo tuvieron tiempo para darse un beso, conversar con la visita y tomar una copa ¿Muchos los criticarán? Es un hecho y no debía faltar aquél que se opusiera y no fuese invitado, el Ministro de Defensa Rafael Rey Rey no se quedó callado y dijo: “a pesar de la ilusión de la pareja por formalizar su relación, Guzmán también debería pensar en la cantidad de corazones rotos que originó con sus matanzas y genocidio”.
Aquella mañana en la Base Naval del Callao los familiares más cercanos los acompañaron, junto a Autoridades Máximas de la Marina de Guerra del Perú, como testigos, y sobre todo el señor Rubén Rodríguez Rabanal, presidente del INPE, quien permitió el matrimonio y anunció la mala nueva al país.
Solo tuvieron tiempo para darse un beso, conversar con la visita y tomar una copa ¿Muchos los criticarán? Es un hecho y no debía faltar aquél que se opusiera y no fuese invitado, el Ministro de Defensa Rafael Rey Rey no se quedó callado y dijo: “a pesar de la ilusión de la pareja por formalizar su relación, Guzmán también debería pensar en la cantidad de corazones rotos que originó con sus matanzas y genocidio”.
